ICONOGRAFÍA

Las técnicas tradicionales de preparación y pintado de Iconos

por  Petar  Stefanovic

 

Las técnicas tradicionales

 
Preparación del panel de madera:

Se comienza con el corte de un panel de madera del tamaño apropiado de la imagen que se quiera pintar. Como siguiente paso se pega una tela muy fina o gasa a la madera, utilizando pegamento de piel de conejo, y se deja secar bien.

El siguiente paso es preparar una  mezcla de yeso cuyos componentes, pegamento de piel de conejo y distintos polvos blancos muy finamente molidos,  se diluyen en agua caliente. Al panel se  aplican numerosas capas de esta preparación teniendo cuidado que cada capa esté totalmente seca al aplicar la siguiente. Una vez realizado este proceso, se lija muy finamente para dejar una terminación totalmente lisa y suave. Con esto finaliza el primer paso de este proceso.

Aplicación del dibujo deseado y  aplicación del dorado a la hoja:

Una vez preparado el panel de madera podemos proceder al siguiente paso que implica el dibujo del santo o motivo que deseamos representar. Se prepara un borrador o esquema que se transfiere al panel con la técnica común de transferencia de dibujo. Una vez realizado esto, la superficie del panel está lista para ser aplicar el dorado a la hoja. Se aplican unas pocas capas de "shellac", seguido de cola dorada, conocida como "mixion". Luego de un específico tiempo de espera, se aplica la hoja de oro de 23 quilates, dejando que seque.

La pintura:

El próximo paso es la pintura propiamente dicha. Se utiliza tempera al huevo que consiste en pigmentos de colores mezclados con una solución de yema de huevo, vinagre y agua. Los colores se construyen en capas usando suaves sombras en función de lograr ese aspecto "celestial" que es típico de los íconos ortodoxos. La témpera al huevo es una técnica permanente, y los colores se van profundizando y se hacen más brillantes con el transcurso del tiempo.

Una vez que la pintura se completa, se agrega el título (a los lados en la parte superior) y el halo, dejando el Icono en reposo por varias semanas para permitir que los colores se establezcan y penetren. Entonces puede ser barnizada cuidadosamente.

Este es el método tradicional de pintura de íconos que requiere una gran precisión y diligencia así como constantes rezos y humildad por parte del pintor.